Abate el Ejército a Nacho Coronel; líder histórico del cártel de Sinaloa
El operativo duró cuatro horas y se llevó a cabo en una zona residencial de Guadalajara, en los límites con Zapopan; en diez minutos de balacera cayó el socio de "El Chapo" Guzmán y de Ismael "El Mayo" Zambada. Muere un militar y otro más resulta herido
Aurora Vega
Notas relacionadas
- Tiran 15 cuerpos en una carretera de Tamaulipas
- Detienen a 62 policías por nexos con el narco
- Ebrard amaga a sicarios: 'no se la van a acabar'
- Coronel forjó alianzas en lucha por hegemonía
- Tres cuartas partes de los acusados por narco, son liberados
- El narco paraliza Oportunidades; hay cinco estados afectados
CIUDAD DE MÉXICO, 29 de julio.- Sólo diez minutos duró el enfrentamiento entre elementos del Ejército mexicano y el narcotraficante Ignacio Coronel Villarreal, conocido como Nacho Coronel, para que una de las cabezas históricas y de mayor fortaleza del cártel de Sinaloa fuera abatida en una de sus casas de Guadalajara, Jalisco.
Antes de enfrentar a los soldados se negó a entregarse y sólo era custodiado por uno de sus lugartenientes, indicó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
“Se llevó a cabo una operación de precisión para aprehender a Nacho Coronel, uno de los principales líderes de la organización narcotraficante del cártel de Sinaloa, que encabezaban Joaquín Guzmán Loera alias El Chapo Guzmán e Ismael Zambada García alias El Mayo Zambada, dijo el subjefe operativo de la Sedena, Édgar Ruiz Villegas.
En un operativo en el que participaron alrededor de cien militares, Nacho Coronel, uno de los cuatro líderes del cártel, se dio cuenta de la redada cuando elementos del instituto armado se encontraban apostados en la azotea y, dentro de su casa, se le pidió que se entregara, se negó y comenzó el enfrentamiento. Disparó armas de grueso calibre y uno de los elementos castrenses cayó primero, otro más resultó herido y el capo cayó muerto.
El único detenido en esta acción es Irán Francisco Quiñónez, hombre de mayor confianza del narcotraficante, y quien, se dice, lo acompañaba permanentemente como único escolta para mantener un bajo perfil y no llamar la atención.
De acuerdo con la información de la Sedena, la localización del capo mexicano se derivó de meses de trabajo de inteligencia. Siempre evasivo, Nacho Coronel, se refugiaba en dos residencias, una junto a otra empleadas como casas de seguridad, ubicadas en la calle Paseo de los Parques, en la colonia de San Javier, en Guadalajara, una de las zonas de mayor plusvalía económica en esa entidad.
El operativo castrense para detener a uno de los narcotraficantes más buscados por autoridades de Estados Unidos, por quien ofrecían cinco millones de dólares, y por autoridades mexicanas, que ofrecían 30 millones de pesos mexicanos como recompensa, duró cuatro horas, desde su instalación hasta que se catearon las propiedades.
En el operativo, en el que primero se verificó que el capo, originario de Durango se encontrara en su domicilio, se estableció primero un cerco de seguridad donde no se permitió el ingreso de vecinos y donde además se pidió a algunas familias la salida de sus casas.
Se utilizaron dos helicópteros y se establecieron dos cercos más uno afuera de su domicilio y otro en el interior de la propiedad.
El operativo pretendió en un principio ser discreto; sin embargo, al realizar las acciones de detención se cortó la comunicación vía celular y de telefonía fija para evitar cualquier fuga de información.
Tras el enfrentamiento, el Ejército Mexicano cateó las dos residencias. En ambas fueron encontradas armas de grueso calibre, joyas, dinero y documentación importante; no se encontró ningún tipo de droga.
La Sedena informó que la Procuraduría de Justicia de Jalisco realizó el levantamiento del cadáver, y el detenido fue puesto a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), de la PGR, quien en las próximas horas será trasladado a la Ciudad de México para determinar su situación legal.
Hasta el cierre de esta edición, ningún familiar se había presentado a reclamar el cuerpo del narcotraficante.



